El Archivo de la Catedral de León puede presumir orgulloso de albergar valiosos documentos para el estudio de los orígenes y el desarrollo del Romance primitivo en España. Analizamos al detalle una de sus grandes piezas, el documento de los quesos o Nodicia de kesos, un escrito de gran interés para la Filología Hispánica ya que se trata de uno de los primeros textos en lengua romance sin los habituales patrones y fórmulas que se utilizaban en los documentos formales de la época. Un tesoro que arrivó a la Catedral de León entre los siglos XI y XII cuando los fondos del monasterio San Justo y Pastor de Rozuela fueron trasladados a la Pulchra.

El documento conocido como Nodicia de kesos, —por ser estas las palabras con las que se inicia—, no es más que un humilde inventario que realizó el monje Jimeno para contabilizar el consumo de quesos desde el inicio de la primavera, que es cuando empieza la labor de la viña. El propio Jimeno realizaba las labores de despensero en el monasterio de los Santos Justo y Pastor en Rozuela, unos pocos kilómetros al sur de la ciudad de León.

Redactado en el reverso de una donación hecha al citado monasterio en el año 959, es, por tanto, una especie de nota de uso doméstico, sin valor jurídico alguno, pero que constituye al mismo tiempo una pieza de gran interés para la Filología hispánica. Y es que gracias a este excepcional escrito podemos apreciar de un modo muy especial la variante lingüística frecuentemente utilizada en los borradores de la época pero que, sin embargo, no se trasladaba posteriormente a los documentos jurídicos, los únicos que, salvo excepciones como ésta, se han conservado hasta nuestros días.

El documento de los quesos, conservado en un perfecto ambiente de temperatura y humedad como el resto de fondos del Archivo de la Catedral de León (ACL, nº 852), no lleva fecha. Para datarlo, los expertos se apoyan en la fecha del citado documento de donación del anverso. Entienden que, si se reutilizó el pergamino para escribir esta pequeña relación de quesos, la donación habría perdido ya valor —se trataría de una donación “post obitum” que se hizó en el año 959 pero que surtiría efecto a la muerte de los donantes— por lo que se le asigna como fecha probable entre los años 974 y 980.

Pero, además, atendiendo a los datos que aporta la propia Nodicia de kesos, se ha asumido que la visita del rey de la que se habla al final del texto se refiere a la presencia en el monasterio —documentalmente comprobada—, de Ramiro III y otros personajes de la corte leonesa en el año 974. La visita real tendría lugar con motivo de la solemne restauración de la vida monástica en Rozuela, tras unos años de litigios entre los monjes. Por lo tanto, la redacción de Nodicia de kesos hubo de producirse en 974, con posterioridad al 21 de julio o, a lo más tarde, a principios de 975.